El acné y su impacto psicológico en hombres y mujeres

El acné es responsable no solo de los temidos granos, puntos blancos y otras lesiones cutáneas. Un porcentaje significativo de sus afectados sufre ansiedad y depresión. En casos extremos, este trastorno de la piel provoca la aparición de ideas suicidas. Por esta razón, el tratamiento acne en Vigo no debe equipararse a las operaciones estéticas, por más que su objetivo sea eliminar cicatrices que afectan a la apariencia de la persona.

Los síntomas del acné, incluso siendo leves, están detrás de problemas de salud mental en hombres y mujeres. Varios estudios del Grupo Foracné sugieren que casi la mitad de los afectados por acné desarrolla ansiedad en su día a día. La estigmatización que suponen sus efectos motiva que una parte de sus «víctimas» padezca depresión, con las consecuencias que esto conlleva para su vida personal, social y laboral.

El acné interfiere en las relaciones interpersonales de sus afectados, por la pérdida de autoestima que lleva aparejada. Sentimientos como la vergüenza, la timidez, la inseguridad o la infravaloración son comunes en ellos. Ciertas investigaciones hablan incluso de una «carga» psicológica que lastra el normal desarrollo de la vida de los pacientes de acné.

Como resultado, las personas con acné son más propensas a aislarse socialmente. La soledad y la fobia social, sobre todo en jóvenes, conducen a un empeoramiento del bienestar y la salud emocional, siendo una causa subyacente de multitud de problemas físicos: la hipertensión arterial, las enfermedades cardiovasculares, etcétera. Desde el punto de vista académico, los efectos del acné están relacionados con peores notas, y otro tanto sucede en el entorno laboral.

Sin embargo, el mayor peligro del acné es el desarrollo de ideas suicidas entre los adolescentes, si bien es muy minoritario. La suma de los problemas antes citados (soledad, depresión, etcétera) puede superar al afectado e impulsarle a quitarse la vida.