La motivación escolar y su importancia según la psicología educativa
El estudio de las motivaciones escolares reviste importancia porque arroja luz sobre el fracaso y abandono educativo, que en España se situó recientemente por encima del doce por ciento. Para los psicólogos y psicólogas especialista Vigo, los estímulos o motivos que impulsan el desarrollo académico pueden clasificarse en tres grupos: los intrínsecos, los extrínsecos y la orientación a metas específicas.
Definir la motivación como un «conjunto de factores internos o externos que determinan en parte las acciones de una persona», citando el DLE, no hace justicia a los complejos mecanismos que operan en la mente humana. En el aula, las motivaciones entran dentro del campo de acción de la psicología educativa o educacional, disciplina que a grandes rasgos analiza los procesos y comportamientos del desarrollo humano en la educación.
Volviendo a su clasificación, la motivación intrínseca es una forma de llamar a la curiosidad o interés genuino por el aprendizaje de un conocimiento en particular. Este impulso natural se encuentra en todos los seres humanos, y está considerado como el principal motor del conocimiento a cualquier edad. También es el más persistente en el tiempo, lo que garantiza el afianzamiento de nuevas habilidades e informaciones.
Frente a este placer por aprender, la motivación extrínseca funciona, en cambio, a partir de incentivos externos, como la obtención de buenas notas para eludir un castigo o conseguir una recompensa. En este caso, los ánimos o las calificaciones cobran una mayor importancia que el conocimiento en sí, que se mantiene en un segundo plano.
En último término, la orientación a metas es una variante de la motivación extrínseca que consiste en la superación personal en el plano académico. Es decir, la búsqueda de la nota más alta como una forma de validación sobre los demás. Lograr el elogio y la admiración externa es la prioridad para este perfil de estudiantes.