Anticiparse: la mejor forma de evitar tensiones antes de volar

El estrés y la ansiedad se han convertido en el ‘compañero’ de viaje de una parte de los clientes de aerolíneas. Para los expertos, anticiparse a las retenciones de tráfico, los posibles retrasos del vuelo y otras eventualidades es una precaución elemental. Acudir con tiempo suficiente permite, por ejemplo, resolver el problema del estacionamiento sin comprometer la agenda personal. Reservar Parking Son Sant Joan o en el aeropuerto en cuestión es otra práctica recomendada.

Los parkings de Aena pueden reservarse online desde su página web o aplicación móvil. Además, Parkos, Parclick y otras apps ofrecen este mismo servicio, y en cualquier caso, los usuarios se benefician de descuentos y ofertas especiales.

Por lo general, se recomienda acudir al aeropuerto al menos dos horas antes de la salida en los vuelos domésticos. En cambio, este tiempo de antelación se amplía hasta las tres horas en los vuelos internacionales, sobre todo hacia destinos como Estados Unidos, Israel o China. La razón reside en unos controles de seguridad más exhaustivos.

Además de personarse en la terminal con horas de antelación, los usuarios más avispados procuran adelantar aquellos trámites que pueden realizarse desde casa, como el check-in por internet. Consultar el estado del tráfico vial antes de ponerse en ruta hacia el aeropuerto también es inteligente. Apps como Waze, Google Maps o Social Drive brindan este servicio.

Por otra parte, ocho de cada diez viajeros atribuye el nerviosismo que le produce volar a las políticas de equipaje, según un estudio de AirHelp. Lo más aconsejable es informarse previamente de las limitaciones de peso, tamaño y contenido del equipaje, para así evitar sorpresas desagradables con la compañía aérea. Dedicar a esta tarea el tiempo necesario es importante. Guardar las baterías de litio en el equipaje facturado o exceder los cien mililitros en los envases almacenados en la maleta de cabina es un grave error.