La conservación del patrimonio natural es labor de todos

Los lugares que forman parte del patrimonio natural de nuestro país son uno de los destinos turísticos más demandados, tanto para quienes hacen desplazamientos dentro del país como para aquellos que vienen desde otros lugares. 

Son muchos los motivos que atraen de los lugares que componen el patrimonio natural de nuestro país: la belleza de los paisajes, las posibilidades de visitar lugares que son únicos por sus características, disfrutar de una experiencia cercana a la naturaleza…

Pero todo esto que nos atrae y que nos lleva a visitar estos sitios, puede ponerse en riesgo cuando el número de visitantes es excesivo o cuando estos no actúan conforme a las necesidades del espacio a fin de conservar sus características.

En los últimos años se han llevado a cabo campañas por parte de los medios de comunicación en las cuales, demasiado a menudo, se carga la responsabilidad en el turista, retratándolo como alguien a quién no le importa lo que va a ver y que, por tanto, no lo cuida. Pero, ¿es cierta esta sensación?

Los turistas son personas normales que viajan para ver un lugar. Y, como sucede en todos los grupos humanos, hay todo tipo de comportamientos y de gentes. Por tanto, habrá quienes viajen muy concienciados de cómo deben de comportarse y qué no deben de hacer para evitar dañar el lugar que van a conocer; habrá quienes vayan atraídos por un lugar que han visto en fotos pero sin informarse más allá y que, por tanto, desconozcan las características singulares del espacio que van a recorrer y que ciertos comportamientos, normales en otros lugares, podrían ser peligrosos allí para algunas especies vegetales o animales o para conservar el entorno; por último, habrá también quienes, simplemente, no les importe y vayan al lugar sin ningún respeto. Por suerte, estos últimos son una minoría, eso sí, una minoría ruidosa.

Pero, ¿son responsables estos turistas al cien por cien del deterioro del espacio? No, porque es responsabilidad de las autoridades tomar medidas para informar y, sobre todo, para garantizar que se cumplan las normas en estos paraísos naturales.

Un buen ejemplo de gestión es el de la isla de Ons. Importantes son las normas que los usuarios del barco isla de ons sanxenxo pueden ver nada más desembarcar en la isla de Ons en la que pueden ver toda la normativa vigente. Además, para ir a la isla tendrán que solicitar previamente un permiso porque el número de visitantes está restringido para evitar problemas.