Mejores zonas donde alojarse en las Rías Baixas
En temporada alta, la ocupación hotelera alcanza máximos en las Rías Baixas, un área costera entre Finisterre y la ría de Vigo que nada tiene que envidiar a la Costa del Sol y otros epicentros turísticos. Parte de su éxito reside en la variedad de islas que salpican el litoral gallego, como San Simón, las Cíes o el archipiélago de Ons, que a diferencia de otros destinos similares, dispone de alojamiento in situ, toda una rareza tratándose de un espacio protegido. Para conseguir un alquiler casa ons, el visitante dispone de dos opciones: la pensión Casa Acuña y el camping situado a pocos metros del Faro de Ons.
Dormir en un destino isleño como Ons garantiza una experiencia tranquila y familiar, sin las aglomeraciones que predominan en otros enclaves gracias al límite diario de visitantes. Actividades como el trekking o la observación de la avifauna son uno de sus puntos fuertes, junto con la gastronomía local y la calidad de sus playas.
Los pueblos marineros de las rías gallegas seducen cada vez más al turismo nacional y extranjero. Sanxenxo es sin duda uno de sus máximos exponentes. Acoge playas y calas de importancia, un paseo marítimo y una cocina donde el marisco y el vino albariño son protagonistas. Su oferta hotelera está a la altura de estos incentivos, aunque se aconseja reservar antes del repunte de precios del verano, la Semana Santa y otras fechas señaladas.
Otra de las mejores zonas para alojarse es Cambados, municipio famoso por su actividad vitivinicultora y un paseo marinero que sorprende a propios y extraños. En su patrimonio histórico sobresalen la Torre de San Sadurniño, las ruinas de la iglesia de Santa Mariña Dozo y un repertorio de pazos notables, cuya arquitectura de época es digna de un selfie. La gastronomía cambadesa tampoco se queda atrás. De hecho, es un poderoso reclamo para el público visitante.
En las Rías Baixas también hay sitio para reliquias arquitectónicas como los hórreos y los cruceros. Explorar estas construcciones de granito forma parte de la experiencia que propone Combarro. Decantarse por los hoteles, campings y pensiones de esta villa marinera invita a disfrutar, además, de las especialidades locales y su entorno natural.