Por qué el futuro del ‘caravaning’ es eléctrico

Impulsado por las regulaciones ambientales y la necesidad de cumplir con las cero emisiones netas de la Unión Europea, el sector del caravaning avanza con paso firme hacia la electrificación. Aunque no es un camino fácil, fabricantes como Knaus, Winnebago, Dethleffs o Bürstner están apostando por la movilidad eléctrica en una parte de su catálogo. Por ello, uno de los consejos para comprar una autocaravana nueva más repetidos es decantarse por unidades eléctricas frente a las de combustión.

¿Por qué debería el consumidor jugársela con una tecnología relativamente nueva en vez de elegir las autocaravanas «de toda la vida»? El primero de los porqués está en la sostenibilidad. Las generaciones actuales están comprometidas por la importancia de mejorar la calidad del aire y reducir las emisiones contaminantes. En movilidad, las soluciones ‘eco’ (carsharing, bicicletas eléctricas, etc.) se ajustan bien a sus principios: lo mismo ocurre con este tipo de autocaravanas.

El ahorro económico es otra de las razones más contundentes para invertir en autocaravanas electrificadas. En cualquier comparativa, el coste por kilómetro del diésel es notablemente más elevado que el de la electricidad. Para economizar al máximo el coste de las recargas, debe optarse por hacerlo en horario nocturno.

Además, el cliente objetivo al que apuntan Dethleffs y otras marcas busca conectarse con la naturaleza en sus escapadas. De ahí que la disminución de la contaminación sonora sea un argumento a favor de los vehículos eléctricos en general.

Así, practicar un turismo responsable, sin molestar a las poblaciones animales, es viable con una autocaravana sin motor de combustión, causante de ruidos y vibraciones que perturban a la fauna. Las unidades de potencia eléctricas, más silenciosas que las diésel, permiten acampar de noche sin despertar al resto de usuarios.

Al diseñar su itinerario turístico, la mayor parte de los usuarios de autocaravana debe cuidarse de entrar en las zonas de bajas emisiones (ZBE). De este obstáculo se libran quienes apuestan por unidades eléctricas.