Viaje de altura 

El turismo vive una época de locos que está cambiando el panorama de forma vertiginosa. No solo se han reducido los viajes, sino que ha cambiado la forma de viajar. Y algunas de las facetas que venían potenciándose antes de la pandemia se han convertido en esenciales para que la industria pueda mantenerse a flote. Es el caso del turismo gastronómico, al que yo me he apuntado ya desde hace tiempo. Porque, ¿qué mejor razón hay para viajar que conocer la identidad de los pueblos que visitas a través de su cultura? Y la cultura gastronómica es una de las que mejor caracterizan cada territorio.

En nuestro último viaje por los Pirineos, nos dedicamos básicamente a dos cosas: a andar y a comer. Nos encantan los senderos, y de eso van sobrados los Pirineos. Pero después llegaba el reposo del guerrero, en este caso del senderista, y ese era el momento de probar las delicias de la zona. Uno de los productos que más caracterizó nuestro viaje fue el queso azul. Nos encanta este tipo de queso y en la zona de los Pirineos es casi una leyenda. Y aunque nos llevamos a casa alguna pieza, nunca es suficiente. 

Por suerte, hoy en día todo (o casi) se soluciona en internet y no me fue difícil Comprar online queso azul de cabra de los pirineos. Hoy en día muchas de las tiendas y de los pequeños negocios alimenticios tienen acuerdos con webs especializadas en productos gourmet para poner en venta sus piezas. Incluso, en algún caso, cuando el negocio es más ambicioso disponen de sus propias páginas, una forma de fidelizar a los clientes, muchos de ellos turistas que a buen seguro no podrán volver en una temporada.   

Cuando entras en una de estas tiendas, te dan una tarjeta y te dicen: “también puedes Comprar online queso azul de cabra de los pirineos». Y a mí se me hace la boca agua porque sé que estoy ‘perdido’. Si ya puedo hacer turismo gastronómico desde el sofá de mi casa puede ser un problema, tanto para mi cartera como para mi barriga.